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DORMITORIOS OPEN CONCEPT: UNA NUEVA TENDENCIA

A la hora de distribuir una vivienda, normalmente se busca una clara separación entre las zonas de día y de noche, ya que el dormitorio es un espacio bastante íntimo en el que se requiere paz y tranquilidad. Sin embargo, cada vez se ven más dormitorios open concept (abiertos a otros espacios), ya no solo por cuestiones de espacio sino de pura estética.



Abrir un dormitorio a la sala o colocarlo junto a ella de forma que sea posible visualizarlo en su totalidad desde el sofá, puede ser por cuatro razones:

1. Espacio: En espacios pequeños a veces no queda otra que juntar todos los espacios en uno para evitar particiones o puertas.

2. Economía: Un dormitorio abierto es más barato de «instalar», especialmente si la separación se realiza con unas simples cortinas o nada.

3. Luz: En aquellos espacios que tienen su parte central sin ventana, el utilizar separaciones que traspasen la luz de otros espacios hace que el dormitorios reviva.

4. Estética: Los dormitorios abiertos empiezan a ganar más seguidores por la sensación de espacio y amplitud que crean.


A cambio, la desventaja principal de abrir un dormitorio al resto de áreas de la casa es la pérdida de privacidad y la excesiva luminosidad, que obliga a crear algún tipo de separación flexible.



Como dormitorios «open concept» hay muchos, aquí te detallamos los principales para que elijas el tuyo.


Apertura total

Es la forma más sencilla y más barata de crear un dormitorio de la nada. Implica una apertura total, sin separaciones de ningún tipo, y es habitual en estudios pequeños o miniapartamentos donde el espacio es limitado. Básicamente se busca un espacio donde colocar la cama, y ya está.


Tiene la desventaja de una absoluta pérdida de privacidad, por lo que solo es apta para personas que vivan solas o parejas bien.


Separación con cortinas

Esta es una de las formas más fáciles y flexibles de integrar un dormitorio al salón manteniendo una cierta privacidad cuando se desea y una apertura total del espacio cuando se busca amplitud.

Es también característica de espacios muy pequeños o bien de pocos recursos a la hora de remodelar, pues es de las opciones más baratas y versátiles.


A cambio, el principal problema es que dejan pasar todos los ruidos y es difícil que cubran toda la luminosidad exterior.


Lo habitual es colocar un riel recto en el techo e instalar una o dos cortinas de lado a lado, no obstante, también es posible colocar rieles curvados que permitan un cierre total por todos los lados.


Separadores

Otra forma de conseguir un dormitorio abierto al salón de una forma más privada y estable es levantar un solo separador que divida ambas zonas, normalmente del lado largo.


Esta opción, al no llevar tampoco puerta y dejar un lado completamente abierto, también deja pasar la luz y los ruidos, pero un separador de suelo a techo reduce un poco ambos, con lo que mejora la funcionalidad respecto a la opción anterior para quienes necesitan un descanso absoluto.


A cambio, resulta una opción menos flexible que las cortinas, ya que es permanente y no se podrá modificar cuando se quiera visualizar todo el espacio.


Si se desea evitar el «efecto pared» es convertir el separador en un separador de espacios, habitualmente a base de tiras de madera de mayor o menor grosor.


Otra opción es utilizar el vidrio como material base para el separador, que aísla del ruido a la vez que deja pasar toda la luz y la visión.


Separadores de vidrio

Una opción muy atractiva para los dormitorios «open concept» es sustituir los clásicos separadores por uno de vidrio.

Esta opción se utiliza sobre todo para evitar dormitorios ocultos, evitando la sensación de un "espacio pequeño" que este tipo de dormitorios puede provocar cuando están encerrados por cuatro paredes.


La desventaja es el exceso de luz, no obstante, es un recurso tan atractivo que incluso aunque los dormitorios tengan su ventana, se utiliza también por razones estéticas, dotando al dormitorio de protagonismo y generando un potente espacio visual aunque el lugar no sea pequeño.


Aunque la opción más atractiva es colocar el tabique de vidrio de suelo a techo, también se puede construir un marco para una doble puerta de forma que el dormitorio mantenga algo más de privacidad.


Dormitorios-caja

Abrir un dormitorio al salón implica en ocasiones la sensación de formar parte de éste y de ahí la pérdida de privacidad.


Un recurso estético para solucionar esta opción es crear una «caja» alrededor del dormitorio, con un escalón de entrada, techo, un separador específico y una gran apertura central bien rectangular o semicircular.

De este modo se consiguen reducir aún más los ruidos y permiten la utilización de cortinas o paneles japoneses a la hora de cerrar visualmente la gran apertura central.


Altillos

Si te gustan los dormitorios open concept, la última forma de abrir un dormitorio a la sala, especialmente cuando disponemos de techos altos, es colocar el dormitorio en el altillo, al que se accede por una escalera.


Esta opción permite una mayor privacidad visual que otras (pues normalmente no se puede visualizar la cama de forma tan obvia como en el resto de opciones, al quedar a una altura superior), aunque deja pasar todo el ruido y la luz.


Si se desea mayor privacidad, se puede combinar esta opción con otras, como la instalación de un separador de suelo a techo ya sea de vidrio o de otros materiales.



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*no te pierdas el siguiente post sobre ¿CÓMO APROVECHAR EL ESPACIO BAJO LAS GRADAS?

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